No reparamos la mancha. Encontramos el origen real de la filtración y lo sellamos de forma definitiva.
Cuatro etapas sistemáticas para encontrar y eliminar la filtración de forma definitiva, sin reapariciones.
El técnico sube al sistema de canalones y realiza una inspección fotográfica completa: juntas, soportes, bajantes, pendientes y conexiones con la estructura del tejado. Identificamos todas las anomalías visibles.
Llenamos el canalón con agua de forma controlada, tramo por tramo, y observamos desde dónde exacto empieza a escapar. Esta prueba permite localizar filtraciones que no son visibles desde el exterior.
Cruzamos los resultados de la inspección visual con los de la prueba de carga para determinar el punto exacto del fallo. Documentamos el hallazgo con fotografía y lo explicamos al propietario antes de actuar.
Aplicamos la solución técnica adecuada al tipo de filtración: sellado de junta, aplicación de membrana, sustitución de tramo o corrección de pendiente. Entregamos garantía escrita de 3 años.
Muchas empresas generalistas sellan la zona húmeda visible sin investigar el origen. El resultado es una reparación que dura 1–2 temporadas y vuelve a fallar.
El agua busca el camino de mínima resistencia. Una junta rota en la parte superior del canalón puede drenar agua que recorre 2 metros de soporte metálico o cámara de aire antes de aparecer como mancha en la pared inferior.
La mancha no es el problema. Es el síntoma.
No toda mancha en la parte alta de una fachada viene del canalón. Si la mancha aparece solo durante la lluvia y en relación directa con el canalón, la causa es casi siempre el sistema de evacuación.
Si la mancha aparece también sin lluvia, o si el tejado tiene más de 20 años, puede haber un problema de cubierta que va más allá del canalón. En ese caso lo informamos sin cobrar y derivamos a un especialista de cubiertas.
Honestidad total: solo cobramos cuando somos parte de la solución.